 |
"El hombre tiene que ser de algún lugar. Nosotros somos de Buenos Aires"
Entrevista realizada por Adrián D'Amore especialmente producida por Valores Argentinos.
Adrián D'Amore eligió presentar en Valores Argentinos a José Libertella. Nos contaba que es bandoneonista, director, compositor y arreglador con gran historia en el tango, líder del Sexteto Mayor. Hace 20 años que está viajando por el mundo con su grupo y ya tocó en todos lados, de USA a Turquía, de China a París, Grecia y Alemania. Es de 1933 y tiene conceptos de identidad muy claros también porque tiene la visión del argentino que va y vuelve constantemente a la patria. Entre sus obras encontramos: "Rapsodia de arrabal", "Sabor de Buenos Aires", "Bajo romántico" y "Universo".
|
¿Pepe, por qué atrae nuestra música del tango en el exterior?
Yo creo que el tango tiene un motivo muy importante de atracción. Para muchos europeos constituyó la danza del siglo, porque esto empezó como danza. Y a mi manera de ver, fue la primera danza que permitió en público, que un hombre y una mujer estuvieran más juntos, que se abrazaran. Parece que el abrazo en público fue importante para todo ésto; el vals se bailaba más separado. Después constituyó una cuestión de elegancia. El tango en Europa se hizo elegante, las mujeres lo usaban para lucir sus vestidos, para mostrar sus poses, aún en las primeras coreografías que todos imitan de Rodolfo Valentino, se ve cómo la mujer tiene un protagonismo, actúa de alguna manera. Ese es uno de los motivos más importantes, yo creo, porque en algunos casos la música era para los pies, era muy rudimentaria.
|
 |
Un tango que fue un éxito increíble, en Francia, París, que llegó hasta tener un cabaret con su nombre es El Garrón . Así sonaba, era una cosa muy primaria, como expresamente hecho para los pies. Pero además de eso tenía cosas que se conocen como La Morocha. En realidad tampoco eran tangos sino que eran una especie de cuplés.
Pero tuvo mucho que ver en todo eso, la audacia de los argentinos que tomaron como si fuera un destino el sembrar el tango por todo el mundo. Iban a la aventura, porque nadie sabía lo que le podía pasar en Europa ni cómo le podía ir. |
|
Realvideo 1
|
| Eso hace una explosión también con el film de Valentino, Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, donde todo el glamour del tango se vió en una película. Esa película era muda y nadie sabe qué tango bailaba Valentino, quién lo escribió ni nada, no se sabe nada. Una vez yo leí una reflexión muy interesante sobre el tango en el diario "El País" de España, decía que esa música rioplatense que recorre el mundo, uno de los misterios fue que se hizo popular por un tema que nadie sabe ni como se llama ni quién lo compuso porque la película era muda. Y a partir de ahí dice, cada uno se imaginó su propio tango. |
|
 |